mi madre de un pueblo de ávila y mi padre de uno de navarra, vinieron a la capital a buscar trabajo en los años 60. no tenían ni dinero, ni estudios, ni oficio alguno. subsistieron como pudieron y tuvieron dos hijos. uno soy yo. no me gustaba el colegio ni el instituto pero finalmente hice la carrera de filosofía. fui un pésimo alumno. después de dar muchos tumbos, hace unos 17 años, monté almacén de análisis y empecé a escribir y hacer experimentos. así hasta hoy.