hijo del grabador italiano raoul veroni, ral veroni (buenos aires, 1965) es un artista plástico, escritor y editor argentino cuya obra se caracteriza por la visión poética, la crítica política y un particular sentido del humor.
comienza su trabajo artístico incursionando en diversas técnicas: xilografía (entre 1986 y 1987), aguafuerte (1987/1988), litografía (desde 1988), serigrafía (desde 1989). entre 1991 y 1995 realiza una serie de grafitis en las calles de buenos aires, utilizando stencil y aerosol; principalmente en los barrios de caballito, san telmo, almagro, chacarita y nueva pompea. en 1993 forma parte del grupo fundador de la publicación independiente “el lápiz japonés” junto a diego bianki, sergio langer, sergio kern y elenio pico.
en 1996 realiza un viaje de diez años por varios países; vivió en estados unidos, inglaterra, escocia y españa. en 1999 se graduó como “master of arts in multidisciplinary printmaking” en la university of the west of england.
desde 1994 utiliza los billetes de banco como soporte de su arte, dibujando a lápiz personajes simbólicos, a partir de 2005 en valencia con los euros, luego, nuevamente en buenos aires con los pesos.
ha realizado numerosas muestras individuales y colectivas en argentina, escocia, estados unidos, holanda, alemania o españa, entre otros. es autor de más de siete libros. es el responsable de ediciones urania, emprendimiento que su padre comenzó en 1943. dirige la galería de arte mar dulce en buenos aires.
«durante casi cuatro años, entre 2006 y 2010, el artista ral veroni dibujó a lápiz sobre billetes de dos pesos. uno por día. cada dibujo representa una escena al mismo tiempo simple y enigmática, que puede resultar imperceptible para el fugaz espectador. cada escena, bien mirada, es el detalle de un drama cosmogónico, una comedia de titanes donde se despliegan trece personajes universales y perennes: la nada, el absurdo, el destino, el tiempo, el dolor, la injusticia, la llamita (la existencia, la potencia creativa), la flor (la belleza, el amor), entre otros. su creador, seguramente su criatura, las ubica sin embargo en un escenario criollo, porque intuye que en esta pampa «silente, chata y lineal» ellas encuentran un tablado ideal para sus representaciones. y mientras las dibuja, haciéndolas girar en la rueda traicionera de los intercambios del comercio, las deja hablar. escucha así, con el correr de los días y los billetes, sus cantos o poemas, cincelados en un rioplatense de orfebrería y reunidos por primera vez en este libro. el origen de esta cosmogonía cosmopolita y gauchesca se remonta a una larga serie de dibujos y «acciones visuales» que ral veroni emprendió a finales de los 80. desde entonces, sin planificación pero sin descanso, estas presencias se manifestaron de diversos modos en su obra, en textos y dibujos, conformando episodios de un relato donde lo que se vislumbra es tanto o más vasto que lo que se sabe, y lo que se ignora es el impulso que busca completar, a la vez que extiende, los vacíos de una historia.» flavia costa